Piensa en el largo camino de regreso.
¿Tendríamos que habernos quedado
en casa pensando en este lugar?
¿Dónde estaríamos ahora?

Elizabeth Bishop

lunes, 14 de abril de 2025

Los lunes de Anay. Nevermore...

Hace días que busco entre las fotografías de hace veinte años un rastro de mis padres. Son fotos que hizo mi hermana mayor en los primeros años de o. En la mayoría veo a mi sobrino de bebé o niño en la playa, de vacaciones, disfrazado en carnaval, en su cumpleaños o jugando. A veces aparezco, más gordo, más delgado, con perilla, barba, afeitado, pelo largo, pelo rasurado, gafas pequeñas, gafas de pasta, sin apenas canas, con el pelo blanco. En algunas no recuerdo el día de esa fotografía. Mis padres son esquivos. Mi padre guardaba un centenar de fotos de su juventud en Galicia, fotografías que sólo podían tomarse en días de fiesta y romería. Mi madre apenas tiene una acompañada de las costureras de la Ribeira. Crecí con las cámaras de carrete, veinticuatro o treinta y seis oportunidades de capturar un instante de una celebración o un verano entero. Éramos morosos con la cámara. O no había ese gesto nervioso de aprehender la realidad —recuerdo leer en el instituto que algunos filósofos griegos estaban en contra de la escritura porque alentaba el olvido. La posibilidad de tener cientos de fotos de cada día, da igual su importancia, creo que hace que se atrofie el sentido de recuerdo y de relato—. Hay pocas fotos de mis padres, muy pocas, apenas una docena en esa colección de mi hermana, pero cada ocasión de verlos en un pasado donde aún jóvenes, con su nieto en brazos, y sin temblores ni lentitudes ni miedos hace que sonría y me sienta vulnerable al mismo tiempo.


Los lunes de Anay. Nevermore…

"una especie de corazón morado,
un talismán,
una estrella amarilla"
                                               
                                             ANNE SEXTON

LA CASA DE MI INFANCIA

Fui feliz en aquella casa llena de flores
y de libros prohibidos. La casa en que tú eras
Ginebra en nuestros juegos, y yo era el rey Arturo
(no había un Lanzarote que echara a perder todo).
La casa donde fuiste doncella de mis ansias,
dueña de mis suspiros, muralla de mi pecho,
cofre de mi tesoro, brindis de mis soldados.
La casa que tenía un arcón misterioso
que guardaba el secreto de la sabiduría
y del amor eterno, la droga de la fe,
la copa del olvido y el cáliz del coraje.
La casa en que una tarde de sueños compartidos,
mientras se soleaba la ropa en la terraza,
te nombré soberana de un reino en que la noche
no existía y la muerte no dictaba sus leyes.

                                                               LUIS ALBERTO DE CUENCA





Feliz lunes.

Un beso,

Anay

lunes, 7 de abril de 2025

Los lunes de Anay. Ex lege...

"Nada de ceremonias"

                                 JOSÉ MATEOS

LO PEOR

No la herida.
No la llaga.
No la espina.

No la inquina,
no la injusta adversidad.

No la ruina,
no la amarga soledad.

El Amor,
sus amables condolencias.

                                       ANAY SALA




Feliz lunes.

Un beso,

Anay

lunes, 31 de marzo de 2025

Los lunes de Anay. Minucias...

No hay sombras en el cielo, hoy. Me gusta esta luz de inicio de primavera, es pura y suave, aún sin la fuerza de finales de mayo. Acompaña y calma.

Hay títulos que se distinguen de otros según qué épocas. Por ejemplo, el ensayo o la no-ficción Vivir con nuestros muertos. Dudé de iniciar su lectura esta mañana, en el tren. Sabía que hablaba de duelos y ritos, pero ignoraba si estaba preparado para una lectura que enfrenta la muerte y nuestra relación con los muertos. Mientras leía las primeras páginas encontré una mascarilla doblada en el bolsillo de mi sudadera. Era la última mascarilla que me puse en el hospital y la sudadera que llevaba puesta la tarde de lunes que vi morir a mi madre (ese lunes de diciembre había nubarrones y llovía). Cualquier objeto, olor, sonido puede traerme de vuelta el recuerdo de mis padres jóvenes o las tardes donde fueron sedados y sólo podíamos acariciarlos antes del frío. De las primeras páginas rescato una frase de una adolescente en el entierro de su madre, colaboradora de la revista Charlie Hebdo y que fue asesinada en los ataques a la redacción de hace diez años. Le pregunta a la autora, tras lanzar un puñado de tierra al ataúd: "Entonces, ¿ya está? ¿Mamá nunca volverá?” Me sentí igual, a mis cincuenta años, cuando cerramos los ataúdes de mis padres. Mientras estuvieron tras el cristal, mis padres, aún parecían estar a nuestro lado. Ahora pienso, ojalá mi madre pudiera ver esta luz. Ahora recuerdo las macetas que florecían por estos meses en su balcón, su sonrisa y lentitud, sus besos de despedida.


Los lunes de Anay. Minucias…

"He movido la noche para que cante el sol"

                                                                 ÁNGEL GUINDA   

LA VOZ

Por las avenidas del parque,
como una canica de cristal,
tu voz vibrante
se me adelanta.
Corre por los techos,
entre las hojas,
en el susurro del otoño
encuentra su música.
Frena de golpe
junto a ese banco
donde hay un farol roto.
La risa de tu canica de cristal
lanza chispas
y de pronto el farol roto
se ilumina.

                                        NIKA TURBINA
                                        (Versión de Natalia Litvinova)




Feliz lunes.

Un beso,

Anay

lunes, 24 de marzo de 2025

Los lunes de Anay. Tapias...















"como un diamante oculto en lo más triste"

                                                              CARLOS PELLICER


CERTEZAS

Habéis empujado hacia mí estas piedras.
Me habéis amurallado
para que me acostumbre.
Pero aunque ahora no pueda
ni intente dar un paso,
ni siquiera proyecte fuga alguna,
ya sé que es por allí
por donde quiero ir,
sé por dónde se va.
Mirad, os lo señalo:
por aquella ranura de poniente.

                                              CARMEN MARTÍN GAITE




Feliz lunes. 

Un beso,

Anay

lunes, 10 de marzo de 2025

Los lunes de Anay. Partículas...

"Como un náufrago rescatado"

                                              ALBERTO CHESSA


Y TAMBIÉN LA POESÍA (POÉTICA)

Quiero volver a casa.
A esa que conozco y que no he visto,
en la que nunca he estado, pero es mía,
que extraño como no he extrañado a nadie,
que veo en las personas en el metro
y en la lluvia o en la luna llena de suspiros
y en el sol cuando entra roto en mi ventana,
en la luz de mi vecino a medianoche,
en el tedio de facebook y de twitter.

Me pareciera ir de camino a casa, a veces,
en las buenas conversaciones con amigos,
pero siempre están de paso, peregrinos,
y me encuentro en tierra extraña, nuevamente,
No es casa ningún sitio, siempre es búsqueda,
no sé bien qué es casa, mas no es esto,
pero sé que es verdad porque la extraño,
y que aún no está aquí, porque aún duele.

Quiero volver a casa algún día.

Por eso - mientras tanto - la poesía.

                                                        MARCELA DUQUE




Feliz lunes.

Un beso,

Anay

lunes, 3 de marzo de 2025

Los lunes de Anay. Nigra sum...









Roberta Flack, in memoriam

"Cuántas horas tu canción
 me iba diciendo al oído"

                                     ÁNGELES MORA


Lee, amor, cómo lucharon otros
para hacernos más fuertes;
todo eso a lo que hubieron también de renunciar
para que no temiéramos;
y cuántas veces dieron
testimonio leal
que pudiese ayudarnos
como si todo un reino cuidara de nosotros.

Y lee también después sobre la fe
que relumbró en la hoguera;
claros compases de himno
que ningún río pudo sofocar;
nombres de hombres valientes
y celestes mujeres
que, allí donde las crónicas no alcanzan,
pasaron a la gloria.

                                      EMILY DICKINSON
                                      (versión de José Cereijo y María Taibo)




Feliz lunes.

Un beso,

Anay

lunes, 24 de febrero de 2025

Los lunes de Anay. Calados...












"Mi yo del ahora
 y tu rostro de antes"

                                    ENRIQUE VIANA SUBERVIOLA


ESPEJO

Ha de llegar el día
en que cuando miremos
la luz de la otra orilla
nada quede en la sombra
y en el cauce del río
se refleje la vida.

                                ALFREDO BUXÁN





Feliz lunes.

Un beso,

Anay