"No pocas veces
una herida
es la rosa"
HUGO MÚJICA
BLANCO SOBRE BLANCO
Junto a la cama,
sin saber qué decir,
posa mi padre
su mano en mi cabeza.
Con un gesto le sobra
para hacerme saber
todo aquello que calla.
Bendito sea el silencio
que nos colma los ojos.
Quién supiese escribir
de esa manera.
SERGIO M. MORENO
Feliz lunes.
Un beso,
Anay
No hay comentarios:
Publicar un comentario