Piensa en el largo camino de regreso.
¿Tendríamos que habernos quedado
en casa pensando en este lugar?
¿Dónde estaríamos ahora?

Elizabeth Bishop

viernes, 7 de abril de 2017

Histopía. David Means

a) Distopía. Estamos fuera de la caverna platónica. Ya no vemos las sombras en la roca ni los sonidos extraños a nuestra espalda. Creemos estar ante un lugar nuevo y desconocido donde descubrir la realidad sin filtros. Y la realidad es la guerra de Vietnam que nunca acaba y los hombres traumatizados que regresan a casa como espectros, Kennedy que va por su tercer mandato y un programa gubernamental donde plegar a los excombatientes, tapar sus traumas para convertir su mente en recuerdos que bordean un vacío (un vacío que aniquila), los incendios que asolan Flint y Detroit, las revueltas y la banda motera Banderas Negras como una amenaza silente. La realidad es el soldado Eugene Allen que escribe Histopía antes de suicidarse durante un verano y un otoño febriles, que coge un puñado de sus recuerdos y los altera para crear una historia donde están las drogas, la locura, la crueldad, la venganza y el deseo y la lucha por desplegar el vacío creado, una manera de devolver el golpe de haber luchado en Vietnam, haber vivido en el infierno. La realidad es sólo una capa más, no un lugar seguro, ni siquiera estable.

b) El plegado. Borrar un trauma tras una representación de su origen. Más sesiones de tortura. Más la droga Tripizoide. Convertir a un puñado de excombatientes en marionetas, zombis o drogadictos. El sexo y el agua fría como método de desplegado. En Histopía, el soldado Eugene Allen escribe sobre una pareja de agentes que persigue a Rake, un excombatiente y plegado fallido que viaja a través de  Michigan con Meg. El agente Singleton siente el vacío que le ha dejado el procedimiento de plegado, la agente Wendy sintió la necesidad de ayudar a los excombatientes en el programa del gobierno y descubre un sistema enfermo y loco, Meg, también un ser con recuerdos vaciados, permanentemente drogada para evitar que despierte, Rake, que golpea una y otra vez tras su regreso de Nam, creando caos y terror, Hank, que se ha plegado a sí mismo y no quiere volver a ser el hombre violento que intuye fue. Plegados que luchan por superar el vacío y descubrir el trauma olvidado, que escuchan la misma voz en sus inmersiones en agua fría, la voz de un muerto que habla de amor y guerra, de oportunidades perdidas e incomprensión, de una vida extraña.

c) Parejas. Singleton y Wendy. Hank y Meg. Su forma de acercarse al otro, de afrontar los espacios en blanco, el sexo como punto de partida hacia el pasado olvidado. Singleton y su manera de proceder militar y mecánica aun plegado, Wendy que vio a su novio regresar paralítico de Vietnam, Hank, que huele árboles sanos a kilómetros de distancia, que se sabe cruel en su vida pasada, que cuida de su madre ida, Meg y su despertar, el recuerdo de alguien a quien amó. El sexo como forma de desplegarse primero, como amor después.

d) Qué es real. Hay un momento en Histopía, la novela que escribe Eugene Allen, donde no se sabe si la misión de Singleton no es más que una prueba y una terapia nueva para enfrentarse a los soldados que vuelven de Vietnam, y su búsqueda de Rake junto a Wendy una mentira. O los recuerdos desplegados, si son completos y reales, si no se han deformado tras el tratamiento y sólo son reflejos alterados. Histopía es una novela misma, la realidad recreada como forma de ajustar cuentas con el pasado, de encontrar otro final al horror vivido.

e) Vietnam. Una guerra en la memoria colectiva, las imágenes de deltas y selvas, de lanchas por el río y túneles bajo tierra, de helicópteros, signos de paz en el casco y la playa de China, de una retirada y la caída de Saigón, una guerra alucinógena, los despachos de Herr, el horror de Kurtz y el olor del napalm, los relatos de O´Brien con las cosas que llevaban los soldados o la masacre de My Lai de En el lago de los bosques. En Histopía, los soldados que regresan de Nam, algunos tan hechos polvo que no pueden ser plegados, miran de frente a sus recuerdos y sobreviven a ellos o se adentran en el estado de Michigan y arrasan con él, la voz de un soldado muerto al desplegarse Meg o Singleton y que los une y los acoge y les da un sentido.

e) David Means. Histopía se abre con notas del editor y de Eugene Allen, con entrevistas a quienes conocieron a Allen y que hablan sobre su suicidio, sus meses de escritura, su regreso de Vietnam tocado por lo que vivió allá. Luego, la novela de Allen, donde un puñado de seres plegados intenta superar sus traumas y saber quiénes son realmente. Y, al final, de nuevo, las notas de suicidio de Allen y las palabras del editor. Means crea una historia violenta, extraña y alucinógena, una mezcla de road movie e historia paranoica, una búsqueda y la percepción alterada como en las novelas de Philip K. Dick, se acerca a Vietnam a través de la psicosis de guerra y una realidad alternativa.








―En caso de buenos amigos con un pasado mutuo, el trauma de guerra se plegará junto con otros recuerdos residuales concomitantes con la pérdida, de modo que alguien que ha perdido a un buen colega del pueblo, por ejemplo, plegará también pequeños detalles de su vida: jugar al fútbol, pescar, las excursiones, los piques entre coches en calles desiertas, las citas dobles, todo lo vinculado a la pérdida ―dijo Sungleton―. Algunos dicen que, en teoría, todos los recuerdos relacionados con el trauma se reprimen a sí mismos en una especie de reacción secuencial: desaparece un recuerdo y eso hace que lo haga otro tocante y luego otro tocante a éste; así que en el caso de un trauma de grandes proporciones, como la pérdida no sólo de un compañero de batalla sino de un amigo querido de antes de la guerra, el sujeto (es decir: yo) perderá, en teoría un montón de recuerdos del pasado.
David Means. Histopía. Traducción de Jon Bilbao. Editorial Sexto Piso.

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