Piensa en el largo camino de regreso.
¿Tendríamos que habernos quedado
en casa pensando en este lugar?
¿Dónde estaríamos ahora?

Elizabeth Bishop

domingo, 28 de agosto de 2016

hacia el fin del mundo XI



La última mañana.
El cielo sin nubes.
La ausencia de viento.
Los barcos junto al muelle.
Y una pequeña cala.
Nos tumbamos al sol.
Y escuchamos los pasos de los peregrinos,
sus bastones y sus lenguas extranjeras.

Conocemos a un viejo artista francés.
Nos regala una postal.
Parece un gnomo con su barba blanca y su sombrero.

Soñamos con una vida en el fin de la tierra,
hacer abalorios o guiar a los peregrinos,
amanecer frente al océano,
tumbarnos desnudos en la arena,
andar entre las casas de piedra.

Días más tarde me desnudé en una playa.
E hicimos el amor.
Recuerdo cómo deseaba tu cuerpo, amor,
y recuerdo el camino blanco entre tu pecho,
y el viento y el rumor del mar.

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